domingo, 21 de septiembre de 2014

¡ME MUDO DE PÁGINA!


Saludos a todos los que visitáis esta página. En primer lugar, gracias a todos por haber convertido esta humilde página en una de las más visitadas sobre el reconstruccionismo romano en habla hispana. Os doy mi más sincero agradecimiento y os informo que me mudo para reanudar el proyecto que ha estado tanto tiempo parado. En la otra página encontraréis toda la información que contiene esta, con una mejor presentación y creciendo mes a mes.

Os espero cordialmente en http://cultusdeorum.net

¡Gracias y que los dioses os sean propicios!




viernes, 25 de marzo de 2011

Bibliografía

Todos aquellos interesados en la reconstrucción religiosa romana cuentan con una amplia y buena bibliografía que les servirá de base para empezar una práctica religiosa pagana seria.

A continuación añado una lista de los libros que yo he consultado y consulto.

AA. VV. (1992): Diccionario de la Religión Romana, Madrid: Ed. Clásicas.

-Este libro es un diccionario con todos los términos referentes a la religión romana. Muy buena para resolver dudas de manera rápida y concisa.

AA. VV. (1994): Historia de las religiones de la Europa antigua, Madrid: Cátedra.

-Extenso libro de los mejores investigadores de historia antigua que hay. Muy aconsejable para todos aquellos interesados en los orígenes de la religión romana. También hay un apartado sobre iberismo y celtismo muy recomendado para investigar nuestra parte hispana. Es un libro extenso que requiere tiempo para ser leído.

LARA, Federico (1976): La religión y el culto romanos en las tierras de Lérida, Lleida: Publicaciones del Insituto de Estudios Provinciales.

-Interesante desde el punto de vista hispano. Ayuda a hacerse una idea de cómo de romanizada estaba la Hispania imperial.

OGILVIE, Robert M. (1995): Los romanos y sus dioses, Madrid: Alianza

-Contiene excelentes explicaciones sobre casi todos los apartados de la religión romana en época de Augusto, y muy destacable el apartado del calendario. Es breve y ameno de leer.

AA.VV. (2002): Vida religiosa a l'antiga Roma, Barcelona: Ed. UOC.

-En catalán. Este libro es muy recomendable para todos aquellos que estén empezando en el paganismo romano. Está redactado de una manera excelente y ofrece en una exposición muy acertada casi todas las creencias y prácticas del mundo romano. El libro trata todos los apartados de la religión y, tal y como está escrito, parece muy enfocado a la práctica.


Además de estos libros, hay un conjunto de libros clásicos que se consideran auténticos tomos de nuestra teología. Estos libros son:

Iliada, de Homero

Odisea, de Homero

Eneida, de Virgilio

Teogonía, de Hesíodo.



Este apartado del blog lo iré ampliando constantemente e iré añadiendo más libros.



¡Gloria a nuestros dioses!



jueves, 17 de marzo de 2011

En breve actualizaciones y unas cuantas sorpresas...

¡Salve!

Últimamente Cvltvs Deorvm pasa por un periodo de poca actividad, eso se debe mayoritariamente a que el administrador, osea yo, es una persona bastante ocupada...

Y como este sitio me gusta tenerlo trabajado y ofrecer información fiel y de calidad prefiero ir poco a poco y ofrecer buena información antes que ir rápido y ofrecer retales mal hechos.

En breve añadiré actualizaciones sobre:

Los ritos de paso en la religión romana

La adivinación

El sacerdocio en la religión romana

Etc...


A todo esto se suma alguna que otra sorpresa que preparo para todos aquellos seguidores del CVLTVS DEORVM...

Que la gloria de los dioses esté con vosotros.

jueves, 3 de marzo de 2011

Orgullo Hispano-Romano

Esta entrada es una reflexión personal y un manifiesto personal de porqué me considero espiritual y culturalmente pagano hispano-romano y porqué me siento enormemente orgulloso por ello. Este manifiesto está hecho a forma de opinión personal y en ningún momento pretende criticar a aquellos que tomaron su camino espiritual por razones diferentes a la mía. Ésta es mi manera de verlo y considerarlo, y entiendo y respeto las otras visiones que hay respecto al tema.

Una gran herencia

Soy pagano, al igual que mis ancestros hace dos mil años. Venero a la tierra, sus ciclos, sus cambios, sus fuerzas y poderes, y en ellos veo reflejados a mis dioses. Nací en España, la antigua Hispania romana, una tierra con una gran herencia pagana, llena de fiestas y costumbres que todavía nos recuerdan nuestro pasado politeísta. Me siento ligado a mi tierra y lo que ella me ofrece, la vida, al igual que me siento ligado a la cultura nativa y romana que en ella creció. Hispania era tierra de íberos y celtas, y ellos dejaron un gran legado del cual me considero un sucesor más. Pero además, Hispania fue una próspera provincia romana en la que la cultura latina dejó su hermosa huella y de la que estoy orgulloso de pertenecer. Mi lengua es románica, mi cultura herederas de costumbres romanas e hispanas y mi espíritu es heredero del sentimiento pagano que nunca se ha extinguido.
Soy politeísta. Sigo a los dioses romanos en su gloria y venero a los dioses nativos de mi hermosa tierra. Veo a mis dioses en todas partes, donde esté ellos están presentes, son las fuerzas de la naturaleza, la tormenta y el rayo, la brisa y el huracán, el Sol y la Luna. Considero que los dioses piden que vivamos en harmonía con ellos, por lo tanto con la naturaleza y sus ciclos, y que vivamos la vida con honor y bondad.

Soy pagano, porque mis ancestros un día lo fueron, porque mi cultura lo fue, porque me considero nativo de esta tierra y heredero de su espirtualidad y cultura. Estoy orgulloso de considerarme hispano y orgulloso de considerarme romano. Estoy orgulloso de ser quien soy.


¡Gloria a Jupiter, dios supremo!
¡Gloria a Juno, diosa de las mujeres!
¡Gloria a Minerva, diosa de la sabiduría!

¡Gloria eterna a los dioses por todo lo que nos ofrecéis! ¡Lucho porque vuestra llama nunca se apague!

viernes, 18 de febrero de 2011

Votos, promesas, ofrendas y sacrificios (Parte II)

El sacrificio

El sacrificio ritual es una ofrenda de un ser vivo a los dioses dándole muerte. Para los romanos, era el acto ritual más agradable para los dioses. Sacrificio significa, etimológicamente, "realizar algo sagrado" y efectuar un sacrificio era algo muy importante para nuestros antepasados
Hacer un sacrificio, tanto si era privado como público, requería un serie de requisitos y condiciones que debían cumplirse, puesto que si no se cumplían y había algún error, el ritual debía repetirse (instauratio) y se requerían, además, ceremonias expiatorias (piacula) para pedir perdón por los errores cometidos.



El sacrificio normalmente seguía estos pasos:

1) Elección de la víctima: la elección de un animal u otro dependía de muchos factores: el motivo del sacrificio, la capacidad económica del ejecutante, el dios al que se ofrecía el sacrificio... En cualquier caso, la víctima debía ser lustrosa y de buen ver. El animal no debía tener ninguna deformidad, puesto que eso se consideraba una ofensa muy grave a los dioses. El sexo del animal dependía si el sacrificio iba destinado a una deidad masculina o femenina. Las hembras eran para las diosas y los machos para los dioses. Respecto al color, los animales de color blanco se sacrificaban a las divinidades celestiales y las de color negro y oscuras a las divinidades infernales.

2) La guarnición de la víctima: para que la víctima resultara agradable a los ojos del dios o diosa, se adornaba al animal con unas cintas de color llamadas uittae.

3) El traslado de la víctima al templo: el animal era conducido hacia el templo tirado por una cuerda. Si el animal oponía resistencia o intentaba huir, el proceso se interrumpía y el animal se devolvía para empezar de nuevo, puesto que se consideraba de mal augurio sacrificar una víctima que se oponía. Si todo iba bien, al llegar al templo la víctima era ofrecida al sacerdote y a sus ministros.

4) La inmolación de la víctima: el sacrificio se realizaba a cielo abierto y sobre un altar de piedra. Este altar originalmente era de madera y hierba, y en recuerdo d eso, se colocaba un poco de hierba sobre la piedra del altar.
En la inmolación a parte del oferente y el sacerdote, podían participar diversos personajes, como el uictimarius (que encendía el fuego, preparaba el instrumental y sujetaba al animal), el popa (guiaba a la víctima al altar vestido conuna falda corta y el torso desnudo y ejecutaba el golpe mortal), el cultrarius (el encargado de degollar a la víctima con un cortel) o el tibicen (flautista).
Al sacrificio no todos podían asistir. Las mujeres, los esclavos y los estrangeros estaban excluidos de gran parte de los sacrificios publicos. Además, el aspecto y el cuidado de los participantes debía ser muy cuidado, así como la solemnidad del acto. Eran indispensables la limpieza corporal y la pureza anímica.
Cuando el sacrificio era hecho en honor a las divinidades celestiales, el sacerdote se limpiaba las manos y la cara con agua sagrada y se enjuagaba con una tela de hilo. En cambio, si el sacrificio era destinado a honrar a las divinidades infernales, se hacía la aspersio, en la que el sacerdota esparcía agua en el espacio sagrado con una arma de laurel o una vara de madera.
Seguidamente, el oferente pedía silencio, normalmente con las locuciones fauete linguis o parcete linguis, que significaban "contened vuestras lenguas". Los posibles ruidos, que podían distraer el dios o diosa, eran aplacados por el sonido de una flauta.
El sacerdote se cubría la cabeza con la toga y alzaba una bandeja llena de mola salsa que esparcía sobre el animal y sobre los instrumentos del sacrificio. A veces, también se rociaba al animal con vino tibio.
A continuación, se le quitaban al animal las guarniciones que traía. Uno de los ayudantes le reseguía el lomo con un cuchillo, desde la cabeza a la cola. En este momento, el suplicante oraba de pie y mirando a la derecha hacia el templo solemnemente y sin equivocarse. Elevada esta plegara, el popa, situado a la derecha del animal pedía la autorización de los asistentes para inmolar a la víctima con la pregunta "¿Agone?". Si el público estaba conforme, el popa golpeaba la cabeza del animal hasta que ésta caía al suelo. Luego, el cultrarius cogía la cabeza del animal. Si el sacrificio estaba destinado a las divinidades celestiales, se alzaba la cabeza antes de cortarla. En cambio, si estaba destinada a los dioses infernales, se le bajaba la cabeza antes de cortársela. Era deseable que la víctima tuviera una muerte rápida y fulminante, señal de que se había actuado correctamente.

5) Los actos tras el sacrificio: una vez muerte, el animal era descuartizado. Se le sacaban las vísceras y éstas eran examinadas. Si las vísceras no estaban en buen estado debía repetirse todo el sacrificio, puesto que los dioses sólo desean animales sanos.
Una vez examinado que todo estuviera correcto, los restos del animal se repartían. Las vísceras se ofrecían a los dioses, que se engrandecían por la sangre que contenían. Éstas se cuarteaban y se quemaban en el fuego sagrado del altar. La sangre del animal podía dejarse en recipientes, a veces se esparcía sobre el altar para purificarlo o se limpiaba vertiéndola sobre la tierra. La carne se comía en un banquete ritual que tenía el lugar tras el sacrificio.

Ética del sacrificio en nuestros tiempos

Lo anteriormente expuesto es cómo se ejecutaban los sacrificios en la antigua Roma pagana. Sacrificar un animal era considerado algo muy sagrado y necesario para obtener el favor de los dioses. Era una manera de otorgarles vitalidad y de engrandecer a los dioses.
Actualmente, y a modo de apunte personal, considero que debemos revisar este hecho. Sacrificar un animal actualmente es algo que no puede hacerse a la ligera, puesto que conlleva una serie de preparativos y requiere de unos medios de los que no todos podemos disponer. A todo eso, se suma el hecho que la ética y los valores de nuestra época no son los mismos valores que había en la Hispania romana, y eso debemos tenerlo muy en cuenta.
Actualmente el sacrificio de animales no es algo común entre grupos paganos y la mayoría los ha eliminado de sus ritos o los ha substituido. Personalmente, considero que los sacrificios animales pueden ser subsituidos por otros actos como libaciones y ofrendas de carne. Hay que tener en cuenta también, que no todo el mundo podía permitirse el lujo de hacer sacrificios a los dioses y los que lo hacían, sabían que la carne después se aprovecharía. Por eso mismo, no creo que deba preocuparnos el hecho de que no podamos ejecutar sacrificios como antaño, los dioses saben que los tiempos han cambiado y que nuestro espíritu y entrega hacia ellos es el mismo aunque las formas hayan variado.
El paganismo del siglo XXI es una recuperación de lo que hubo en nuestra Europa ancestral, pero debe ser revisado, porque lo que no se regenera, acaba muriendo.


¡Que los dioses nos bendigan en nuestra tarea por engrandecerles! ¡Gloria a ellos!

jueves, 10 de febrero de 2011

Votos, promesas, ofrendas y sacrificios (Parte I)

En la religión romana, al igual que en muchas religiones paganas, la relación con la divinidad es algo recíproco y que está ligado al comportamiento que nosotros tenemos hacia los dioses y los dioses hacia nosotros. Para ganarse el favor de los dioses y alcanzar la Pax Deorvm, los antiguos romanos hacían votos y promesas hacia las divinidades, y si éstas les eran favorables, les hacían ofrendas y sacrificios conforme a lo pactado anteriormente.

El voto o la promesa: el uotum

El uotum consistía en la formulación solemne de una petición a los dioses, que en caso de cumplirse, comportaba la relación de una determinada acción cultual en beneficio suyo. La formulación de un uotum tenía diversas fases que actualmente conocemos gracias a las incripciones que nos han llegado. Las fases para hacer una promesa son las siguientes:

1- Votum facere: se formula la petición y se hace explícita la promesa que se cumplirá si se obtiene lo que se pide.

2- Voti reus/ uoti damnatus / uoti condemnatus: desde que el suplicante ha hecho una promesa, está obligado a cumplirar si recibe satisfacción por parte de los dioses o dios. De ahi el nombre que recibe esta fase, el suplicante es esclavo de la promesa que ha hecho.

3- Voti compos: una vez se ha obtenido lo que se pedía, el beneficiado se convierte en uoti compos, es decir, "persona que ha visto cumplidos sus deseos" y que está morlamente obligada a desligarse de la promesa que hizo.

4- Votum soluere: el último paso es el uotum soluere, que consiste en llevar a cabo las ofrendas, los sacrificios o las acciones que se prometieron a los dioses o al dios o diosa concretos. Antiguamente, no sólo se hacían ofrendas y sacrificios, también se construían altares, templos y se ofrecían exvotos, objetos que tenían grabada la expresión ex uoto, que significa, "a partir del voto".


Las ofrendas y el sacrificio

Las ofrendas y los sacrificios son una manera de congraciarse con las divinidades y asegurarnos su predisposición a ayudarnos. Normalmente, las oraciones van complementadas con la realización de una ofrenda o un sacrificio.

Las ofrendas que se les hacen a los dioses consisten en productos de la tierra: cereales, vino, leche, miel, flores, fruta, queso... El tipos de ofrenda depende del dios al que va dirigida la plegaria, dependiendo del dios o diosa, se ofrecen unos productos u otros. A continuación expongo una lista con el nombre de diversas divinidades y las ofrendas que se les hacían en la antigüedad:

Júpiter: incienso, vino (las primeras copas de la cosecha), pasteles, carne, frutas.

Juno: incienso, vino.

Minerva: se desconoce.

Venus: frutas, flores.

Apolo: tortas de queso, tortas de perejil, miel, pasteles de miel y coronas de laurel.

Diana: tortas de queso, tortas de perejil, miel y pasteles de miel.

Ceres: pasteles de espelta, incienso, sal, pan, espigas de trigo (las primeras de la cosecha), hojas de roble, vino, miel, leche.

Vesta: incienso, carne

Marte: carne, tocino, vino, espelta, tortas.

Vulcano: se desconoce.

Mercurio: se desconoce.

Neptuno: se desconoce.

Plutón: se desconoce.

Proserpina: se desconoce.

Baco: pasteles, mosto (las primeras muestras de la cosecha).

Jano: incienso, vino, tortas.

Saturno: se desconoce.

Lares: incienso, vino, comida cocina con mola salsa, guirnaldas de flores.

Penates: incienso, vino, tortas, comida.

Manes: vino sin mezclar (el vino antiguamente se rebajaba con agua), leche fresca, sangre, rosas, violetas, habas negras, maíz, sal, trigo mezclado con vino.

Una de las formas de ofrenda más común en el ámbito privado era la libación (libatio), que consiste en derramar sobre el suelo algún alimente líquido, como el vino y la leche.
A casi todos os dioses, además de las ofrendas, se les hacían sacrificios de animales, pero el tema del sacrificio, que es bien extenso, lo trataré en el artículo siguiente.



En honor a los dioses hago esta entrada. ¡Gloria eterna a los dioses!


martes, 1 de febrero de 2011

Paganos del siglo XXI: retomar nuestros orígenes para asegurarnos el futuro

Hoy quiero hacer un pensamiento dirigido a todos aquellos paganos que se consideren reconstruccionistas. Investigando y aprendiendo sobre mi religión me encontré con este fragmento en un interesante libro:

"Plantear cualquier estudio sobre la Ideología separadamente del momento histórico en que se da, y, en consecuencia, al margen de la realidad económico-social de dicho momento y de las relaciones de producción imperantes en él, es caer indudablemente en un planteamiento meramente idealista del estudio de la Ideología.
Toda Ideología constituye una unidad indisoluble con los otros niveles de la realidad histórica, a pesar de que también dichos niveles posean su propia dinámica interna. No es posible un estudio separadamente de las ideas, esto es de la Ideología, que significaría pensar en una posible autonomía respecto a las otras instancias históricas. En este sentido hay que señalar que el sujeto de la historia es el hombre en sociedad, por lo que es imposible un estudio de las ideas como producción humana completamente separada del hombre viviendo en sociedad; esto es, inmerso en unas determinadas relaciones de producción, sobre las cuales se elabora una Ideología que las enmascara y reproduce a nivel de pensamiento."

Religión e Ideología en el Imperio Romano de Alberto Prieto y Nicolás Marín.

Este pensamiento es una gran verdad que los paganos reconstruccionistas debemos asumir. Toda idea, incluidas las religiosas, está ligada a una sociedad y a unas maneras de vivir, pretender separar esas ideas de la sociedad en la que surgieron y otorgarles autonomía es como intentar que un pez viva fuera del agua, tarde o temprano esas ideas morirán.
Nuestras religiones paganas, las religiones de nuestros ancestros, son religiones que surgieron hace más de 2000 años, en unas sociedades principalmente agrícolas y con un modelo de producción distinto al nuestro. Los antiguos basaban su subsistencia en la agricultura y la caza, y tenían un modo de vivir fuertemente ligado a la tierra que los sustentaba. Su concepto del tiempo era mucho más pausado y paciente que el nuestro, pues todo se ceñía a velocidades alcanzables por métodos naturales. Todo era cíclico y constante en el tiempo y todo seguía el transcurrir natural. Estas sociedades estaban fuertemente ligadas a las fuerzas de la naturaleza, puesto que de ellas dependían para sobrevivir.
Nuestra sociedad, sin embargo, poco se parece a las sociedades paganas de antaño. Para empezar, el hombre actual vive muy desvinculado de la naturaleza de la que surgió. Hoy en día, las producciones agrícolas son masivas y están respaldadas por maquinaria y química que las asegura frente a las adversidades que puedan surgir. Esto ha hecho que el hombre ya no se preocupe por las fuerzas de la naturaleza, la sociedad se ha sumergido en las preocupaciones urbanas alejadas de lo natural y orgánico. Actualmente, nuestro tiempo es rápido, breve, la velocidad del mundo es vertiginosa y poco importan los proyectos a largo plazo, lo importante es el aquí y el ahora. Nos hemos desvinculado mucho de la naturaleza que nos rodea y que nunca ha dejado de mantenernos con vida.
Las religiones paganas que poco a poco vamos recuperando son religiones surgidas en sociedades que poco tienen que ver con la nuestra. Entonces, si estas ideas no son propias de nuestro entorno social y productivo, ¿se pueden recuperar las religiones paganas? ¿Se puede ser puramente pagano en el siglo XXI? ¿Tiene sentido el paganismo hoy en día?
El paganismo, considero, ha surgido como una manera de volver a nuestros orígenes, de mirar hacia atrás y ver lo que realmente somos, parte de la naturaleza. Vivimos en una sociedad con unos valores culturales, éticos y productivos alejados totalmente de las ideas de nuestros antepasados, y estos valores poco a poco se están volviendo más en nuestra contra, son poco humanos. Esto nos ha hecho mirar hacia atrás y observar de nuevo nuestros orígenes culturales que hemos vuelto a valorizar. Mirar hacia atrás nos lleva a una pregunta, ¿debo sólo mirar y aprender de lo que había antes? o, por el contrario, ¿debo no sólo aprender sino intentar volver a ser lo que éramos antes? Y esta pregunta, que parece sencilla, no lo es tanto.
Los reconstruccionistas basamos nuestras creencias en las ideas que tenían los antiguos sobre la religión, pero como hemos visto, esas ideas no pueden desvincularse de una sociedad, puesto que ha sido el hombre en sociedad lo que las ha producido. Teniendo en cuenta que nuestra sociedad no es la apropiada para estas ideas, ¿debemos volver a vivir como lo hacían nuestros antepasados para mantener nuestras ideas? Personalmente, considero que la respuesta es sí, pero en parte. Como paganos, debemos volver a mirar nuestros orígenes, volver a la naturaleza yobservar de nuevo sus ciclos, su vida, y saber que somos parte de ello. Debemos volver a recuperar tradiciones culturales que nos unen de manera pagana, como las fiestas populares, que en su gran mayoría son vestigios de antiguas fiestas paganas. Opino que debemos recuperar un modo de vida más acorde con lo que la naturaleza nos dicta y saber que somos parte de ella, no sus dueños. "Volver al orígen no es retroceder, quizás sea andar hacia el saber", dice Macaco en una de sus canciones. Creo que hay que volver a nuestros orígenes naturales pero sin olvidarnos de una cosa muy importante, vivimos en el siglo XXI. Vivir en este siglo debería ser de lo mejor que le ha pasado a la humanidad. Tenemos la capacidad y la tecnología, casi todos los avances que nos podemos imaginar en la palma de la mano, y debemos aprender a usarlos de manera responsable con el mundo que nos rodea. Gracias a Internet, son muchas las personas que nos hemos acercado al paganismo y que hemos podido avanzar en esta senda. Debemos saber valorar lo que el hombre ha creado, pero teniendo en cuenta que hay una tierra bajo nuestros pies que agoniza por nuestra culpa, y que por ese mismo motivo, debemos cuidar y evitar que se destruya.
Considero que si hacemos este esfuerzo el paganismo podrá resurgir renovado y con aires nuevos, que lo oxigenen y lo hagan lo que es, una espiritualidad del pueblo, de la naturaleza, un modo de ver el mundo de manera orgánica. Intentar retroceder 2000 años es imposible, pero cambiar la sociedad en la que vivimos hacia un sentimiento de responsabilidad y comunidad donde el paganismo tenga cabida es posible.

Debemos ser consecuentes con nuestras ideas paganas y estar orgullosos de ellas. Los paganos nos consideramos herederos de culturas milenarias que consideramos que pueden aportar una nueva manera de ver el mundo. Una manera que nos permita, congraciados con los dioses, ser lo que siempre hemos sido. Humanos.