jueves, 10 de febrero de 2011

Votos, promesas, ofrendas y sacrificios (Parte I)

En la religión romana, al igual que en muchas religiones paganas, la relación con la divinidad es algo recíproco y que está ligado al comportamiento que nosotros tenemos hacia los dioses y los dioses hacia nosotros. Para ganarse el favor de los dioses y alcanzar la Pax Deorvm, los antiguos romanos hacían votos y promesas hacia las divinidades, y si éstas les eran favorables, les hacían ofrendas y sacrificios conforme a lo pactado anteriormente.

El voto o la promesa: el uotum

El uotum consistía en la formulación solemne de una petición a los dioses, que en caso de cumplirse, comportaba la relación de una determinada acción cultual en beneficio suyo. La formulación de un uotum tenía diversas fases que actualmente conocemos gracias a las incripciones que nos han llegado. Las fases para hacer una promesa son las siguientes:

1- Votum facere: se formula la petición y se hace explícita la promesa que se cumplirá si se obtiene lo que se pide.

2- Voti reus/ uoti damnatus / uoti condemnatus: desde que el suplicante ha hecho una promesa, está obligado a cumplirar si recibe satisfacción por parte de los dioses o dios. De ahi el nombre que recibe esta fase, el suplicante es esclavo de la promesa que ha hecho.

3- Voti compos: una vez se ha obtenido lo que se pedía, el beneficiado se convierte en uoti compos, es decir, "persona que ha visto cumplidos sus deseos" y que está morlamente obligada a desligarse de la promesa que hizo.

4- Votum soluere: el último paso es el uotum soluere, que consiste en llevar a cabo las ofrendas, los sacrificios o las acciones que se prometieron a los dioses o al dios o diosa concretos. Antiguamente, no sólo se hacían ofrendas y sacrificios, también se construían altares, templos y se ofrecían exvotos, objetos que tenían grabada la expresión ex uoto, que significa, "a partir del voto".


Las ofrendas y el sacrificio

Las ofrendas y los sacrificios son una manera de congraciarse con las divinidades y asegurarnos su predisposición a ayudarnos. Normalmente, las oraciones van complementadas con la realización de una ofrenda o un sacrificio.

Las ofrendas que se les hacen a los dioses consisten en productos de la tierra: cereales, vino, leche, miel, flores, fruta, queso... El tipos de ofrenda depende del dios al que va dirigida la plegaria, dependiendo del dios o diosa, se ofrecen unos productos u otros. A continuación expongo una lista con el nombre de diversas divinidades y las ofrendas que se les hacían en la antigüedad:

Júpiter: incienso, vino (las primeras copas de la cosecha), pasteles, carne, frutas.

Juno: incienso, vino.

Minerva: se desconoce.

Venus: frutas, flores.

Apolo: tortas de queso, tortas de perejil, miel, pasteles de miel y coronas de laurel.

Diana: tortas de queso, tortas de perejil, miel y pasteles de miel.

Ceres: pasteles de espelta, incienso, sal, pan, espigas de trigo (las primeras de la cosecha), hojas de roble, vino, miel, leche.

Vesta: incienso, carne

Marte: carne, tocino, vino, espelta, tortas.

Vulcano: se desconoce.

Mercurio: se desconoce.

Neptuno: se desconoce.

Plutón: se desconoce.

Proserpina: se desconoce.

Baco: pasteles, mosto (las primeras muestras de la cosecha).

Jano: incienso, vino, tortas.

Saturno: se desconoce.

Lares: incienso, vino, comida cocina con mola salsa, guirnaldas de flores.

Penates: incienso, vino, tortas, comida.

Manes: vino sin mezclar (el vino antiguamente se rebajaba con agua), leche fresca, sangre, rosas, violetas, habas negras, maíz, sal, trigo mezclado con vino.

Una de las formas de ofrenda más común en el ámbito privado era la libación (libatio), que consiste en derramar sobre el suelo algún alimente líquido, como el vino y la leche.
A casi todos os dioses, además de las ofrendas, se les hacían sacrificios de animales, pero el tema del sacrificio, que es bien extenso, lo trataré en el artículo siguiente.



En honor a los dioses hago esta entrada. ¡Gloria eterna a los dioses!


1 comentario:

  1. Estas son algunas ofrendas específicas que hacemos en los altares de nuestra casa:

    Mercurio - dinero suelto con el que hacemos torres.
    Ceres - reproducciones de cerdos, legumbres o arroz crudo.
    Diana - caramelos, sal, reproducciones de animales salvajes.
    Apolo - laurel, rodajas de cítricos, canicas, cintas de colores, reproducciones de instrumentos musicales.
    Vesta - agua, frutos secos molidos, primicias de la comida.
    Cupido - azúcar, canela, agua.

    Aprovecho también para recomendaros la obra de Nietschze "El culto griego a los dioses", cuya relectura me está sorprendiendo por su profunda investigación en el planteamiento religioso antiguo. Cita de la sinopsis de mi edición:
    "la religión griega cumple una extraordinaria función de educación y espiritualización de los instintos, y de sublimación de impulsos salvajes que transfiguran la violencia y el sufrimiento en serenidad"

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