lunes, 31 de enero de 2011

Un hispano-romano en UNESCO

Ayer, 30 de enero, acudí al Encuentro anual de grupos de diálogo interreligioso de Audir (Asociación UNESCO para el Diálogo Interreligioso). La jornada fue mucho más enriquecedora de lo que me esperaba, conocí muchas personas de diversas tradiciones religiosas, entre ellas personas paganas y salí de aquel encuentro con un agradable sabor de boca.


La jornada empezó con la presentación de los allí presentes y unas dinámicas organizadas por el grupo de diálogo interreligioso de mujeres. Personalmente, no me esperaba nada de eso, y fue una experiencia muy sorprendente. Todo empezó con unos ejercicios de diálogo corporal y acabamos escribiendo y presentando unas reflexiones respecto a lo que el cuerpo representa para nosotros y nuestra tradición religiosa. Más adelante se procedió a la presentación de los diversos proyectos por parte de los diversos grupos de diálogo, todo eso amenizado por la música y cantos de la Coral interreligiosa.

Para mí acudir a estas jornadas y unirme a un grupo de diálogo ha supuesto un paso en mi espiritualidad y en el trabajo que considero que debo hacer respecto a mi religión. Soy el primer pagano hispano-romano presente en la UNESCO, y para mí esto supone una forma de dar a conocer mis creencias y compartirlas con otras personas, una forma más de normalizar nuestras convicciones y hacer saber al resto de personas que existimos. Invito a todo el mundo que tenga algún tipo de convicción religiosa que acuda a grupos de diálogo interreligioso, la verdad es que lo poco que he vivido ya me ha demostrado que podemos entendernos como seres humanos que somos y que muchos problemas de intolerancia pueden resolverse con la mejor arma que existe, la palabra.

A partir de ahora AUDIR cuenta con un pagano hispano-romano entre sus participantes. Espero que este pequeño paso sea una ayuda para devolver el reconocimiento a nuestros dioses mediante el diálogo, el respeto y el conocimiento mutuo.



¡Gloria eterna a los dioses!

jueves, 27 de enero de 2011

El lararium, el culto doméstico

Un lararium es el lugar sagrado de la casa en el que se ora y se hacen las ofrendas a los dioses. Antiguamente, la familia era el centro de la sociedad y como tal, era muy importante que el hogar estuviera en paz con los dioses (Pax Deorum).

Lo que escribo a continuación es una guía práctica para todo aquél que quiera hacerse un lararium pueda hacerlo, o quiera conocer un poco más la religión romana y sus costumbres disponga de información.

El lararium: orígenes, significado y construcción

El lararium es el altar doméstico donde se reza y se hacen ofrendas a los dioses. El lararium toma su nombre de los dioses Lares, los encargados de proteger y velar por la familia y el hogar. El lararium variaba su forma dependiendo la casa a la que pertenecía. En casas ricas podía llegar a estar hecho de mármol tallado a modo de templo, en hogares más humildes el lararium era un estante en la cocina. En una misma casa podía haber varios lararia. En las casas ricas solía haber uno en el Atrio (recibidor) y en las habitaciones. En las casas pobres el lararium solía estar situado en la cocina o cerca de la chimenea, junto al fuego. También había lararia que se colocaban en el exterior.


Actualmente, para hacer un lararium se necesita un estante, un mueble o una mesa que nos sirva de altar. No importan el color ni la forma, lo importante es que sea algo personal con lo que nos sintamos a gusto. Algo muy importante es que el lararium debe colocarse en un sitio que no pueda ser olvidado, ya que es una manera de tener presentes a los dioses y hacerles saber que no les olvidamos.
Este altar doméstico es permanente y debe mantenerse limpio y ordenado. En él se colocan las estatuas de los dioses y las ofrendas que se les hacen. Un lararium, siendo fieles a la antigüedad, debe tener unas determinadas herramientas que son las siguientes:



1- Lucerna:

El Lucerna, o lámpara sagrada, se trataba de una lámpara de arcilla o metal que contenía aceite y que se encendía durante los ritos en honor a los dioses. De esta lámpara, lo que realmente importaba, no era el utensilio, sino la llama. La llama del lararium es considerada el fuego sagrado que representa la fuerza y poder de los dioses, a la vez que es una ofrenda hacia ellos el encenderlo. Actualmente, si no se dispone de una lámpara, puede utilizarse una vela blanca. Esta vela o lámpara sólo hace falta que esté encendida durante las ofrendas y las oraciones.

2- Patera:

La Patera es un plato, antiguamente redondo de barro o mental, que sirve para compartir nuestros alimentos con los dioses. En ella se depositan las ofrendas que les hagamos. Estas ofrendas basta dejarlas un tiempo de unas horas y luego deben ser retiradas y arrojadas al fuego o a la tierra. La Patera debe mantenerse limpia siempre que no esté en uso.

3- Gutus:

El Gutus es un recipiente para las bebidas que se ofrecen a los dioses. Este recipiente sirve para mantener la sustancia que se ofrece, como vino o leche, en buen estado y protegido. El líquido que se guarde en el Gutus debe verterse sobre la Patera cuando se ofrezca a los dioses.

4- Turibulum:

El Turibulum es el quemador de incienso usado en el culto doméstico romano. Este quemador de incienso tiene como finalidad prender el incienso que crea aromas agradables a los dioses y también para consumir cosas en su fuego para que éstas lleguen a los dioses.
El Turibulum es un recipiente que mantiene los carbones calientes y sobre ellos se colocan la resina de incienso y las ofrendas que se hacen. Para hacer un Turibulum donde poder hacer nuestras ofrendas, podemos hacer lo siguiente: en un recipiente que no conduzca el calor colocamos carbón de incienso, que puede encontrarse en tiendas esotéricas y eclesiásticas. También se puede coger un plato cualquiera, colocar arena que aísle el plato del calor y poner encima los carbones. Lo importante es que nada se queme y se pueda manipular sin riesgos.

5- Accera:

El Accera es un contenedor para el incienso que se ofrece a los dioses. Este recipiente debe ser un un recipiente con tapa que mantendrá en buen estado las resinas y los inciensos que ofrezcamos. En la antigua Roma los había de multitud de materiales y diseños, así que es algo personal su elección.

6- Salinum:

El Salinum es un recipiente para la sal purificadora sagrada. El Salinum debe ser un recipiente con tapa para que la sal no coja humedad. Esta sal es la que se utiliza para purificar y hacer la Mola Salsa. Para hacer la Mola Salsa se necesita harina de espelta, agua y sal. Se vierte sobre la harina una pequeña cantidad de agua hasta que quede una pasta y luego un poco de sal. Se amasa y se aplana en tortas pequeñas que pueden ser quemadas en el Turibulum como ofrenda a los dioses. La sal es preferible que sea marina por ser más natural que la sal de mesa yodada.


En el lararium es donde se reza a los dioses y a los ancestros (Manes). En él se pueden colocar las estatuas que deseemos y las imágenes de los dioses. Las estatuillas de los dioses se pueden conseguir en algunas boutiques de museos de arqueología y en algunas tiendas de esoterismo. También, y en caso de no poder acceder a esas figuras, podéis colocar en el lararium fotografías o imágenes de los dioses, ya que hacen la misma función que las estatuillas, son representaciones de los dioses que nos ayudan a comunicarnos con ellos.



El lararium es un lugar de la casa sagrado donde comunicarse con los dioses y hacerles llegar nuestras plegarias. Personalmente opino que es un sitio muy íntimo, muy ligado a los habitantes y a la gente que habita un hogar, puesto que nuestros ancestros, los dioses de nuestra casa y los grandes dioses se hacen presentes para escuchar nuestras oraciones y deseos.

Animo a todos los paganos hispano-romanos y romanos a mantener viva la tradición de los lararia, no permitamos que la paz con los dioses se rompa por nuestro olvido.



jueves, 20 de enero de 2011

Actualizaciones en breve...

Saludos a todos los lectores del Cvltvs Deorvm y demás curiosos:

Pido disculpas por no poder escribir artículos tan asiduamente como antes, pero hacer buenos artículos y con información contrastada es difícil y muy laborioso. En breve volveré a colgar más artículos y añadiré un par de novedades al blog.

De momento, os dejo con los nombres de los artículos en preparación para que os hagáis una idea:

El lararium, el culto doméstico.

Los sacrificios en la religión romana.

La adivinación

Calendario litúrgico romano


En breve los iré colgando para continuar con mi labor reconstruccionista. Los dioses no descansan, su servidor tampoco.


¡Salve!

viernes, 7 de enero de 2011

Ética en la religión romana

¿Los romanos eran un pueblo con ética? ¿Tenían unos valores que valoraban por encima de otros? ¿La religión afectaba a la manera moral de ver el mundo?

Nuestra sociedad de hoy en día se rige por unas leyes basadas en unas normas morales. Esas normas morales están basadas en un código ético heredero de la moralidad cristiana: no robarás, no matarás, amarás al prójimo... Hoy en día ser "buena persona" se basa en seguir esas normas morales y seguir esas las leyes.
En Roma, en cambio, no era asi. Los romanos tenían unas leyes que todos tenían que cumplir, tenían un orden establecido, pero esas leyes no tenían una herencia religiosa. La religión romana no planteó en ningún momento una moral que sus adeptos debían seguir, es más, lo importante en la religión no era la moral, eran las formas. Si alguien cumplía con todos los rituales tal y como es debido y propio los dioses le concederán su favor, puesto que a cumplido su deber para con ellos y está en Pax Deorvm. No importaba si se era buena o mala persona, lo importante era cumplir con el deber.
Los mismos dioses nos enseñan que la ética es algo propio de cada individuo. Cada dios tiene un carácter, una forma de ser y actuar y en ningún momento ese dios es malo o bueno. La ética se basa en el fuero interno de las personas, y así nos lo enseñan los dioses.
A diferencia de otras religiones, la religión romana tiene dioses cuyos atributos no están bien vistos en una sociedad de moral cristiana. Como ejemplo tenemos a Mercurio, dios de los ladrones; Hécate, diosa de la hechicería; Venus, diosa del sexo; Baco, dios de la embriaguez... Todos estos dioses regentan estas actividades y estados y en ningún momento se habla de mal en ninguno de ellos. La idea de mal ligada a la religión normalmente surge de cultos absolutistas donde se hace una separación bipartita del mundo: luz y oscuridad, verdad y mentira, bien y mal...
Es cierto que la religión romana tiene el concepto de castigo tras la muerte en el Tártaro, pero este concepto de castigo no es algo ligado a la moral respecto a los dioses. El hecho de dirigirse al Tártaro, al Asfódelos o al Elíseo tenía que ver con el comportamiento respecto a los demás y a uno mismo. El juicio y su resultado que se recibe allí abajo no depende de la maldad o bondad de los actos, depende de la nobleza, la valentía y el honor que esos actos han supuesto en vida.

A pesar de que la religión romana fuera una religión que no contemplara la moral de sus seguidores, la sociedad romana sí que tenía unas virtudes que aprobaba como correctas y nobles. Estas virtudes eran las que formaban la llamada Via Romana y se dividen en dos grupos: las familiares o personales y las políticas o públicas. Estas son las virtudes romanas:

Virtudes familiares o personales

Auctoritas: "Autoridad Espiritual". El sentido de la función social de alguien, construida a través de la experiencia.

Comitas: "Humor". Buenas maneras, cortesía, amistad.

Clementia: "Merced". Suavidad y gentileza.

Dignitas: "Dignidad". Un sentido de autoestima, orgullo propio.

Firmitas: "Tenacidad". Fuerza mental, habilidad de defender una propuesta.

Frugalitas: Templanza, economía y simplicidad, sin llegar a ser miserable.

Gravitas: Un sentido de la importancia de un asunto, responsabilidad, seriedad y determinación.

Humanitas: "Humanidad". Refinamiento, civilidad; aprender, y poseer cultura.

Industria: "Trabajo duro".

Pietas: "Sumisión". Respeto por el orden natural social, política y religiosamente. Incluye las ideas de patriotismo y devoción.

Prudentia: "Prudencia". Previsión, sabiduría y discreción personal.

Salubritas: "Salud". Salud y limpieza.

Severitas: "Severidad". Autocontrol.

Veritas: "Verdad". Honestidad en relación al resto.


Virtudes políticas o públicas:

Abundantia: "Abundancia, Plenitud". El ideal de tener comida y prosperidad suficientes para todos los segmentos de la sociedad.

Aequitas: "Igualdad". Justicia e igualdad tanto dentro del gobierno como entre las personas.

Bonus Eventus: "Buena suerte"

Clementia: "Clemencia". Merced, mostrada al resto de naciones.

Concordia: "Concordia". Armonía entre el pueblo romano, y también entre Roma y las otras naciones.

Felicitas: "Felicidad, Prosperidad". Una celebración de los mejores aspectos de la sociedad romana.

Fides: "Confianza".

Fortuna: "Fortuna, Suerte". Un agradecimento a los acontecimentos positivos.

Genius: "Espíritu de Roma". Agradecimento al espíritu combinado de Roma, y de sus personas.

Hilaritas: "Alegría, jovialidad". Expresión de los momentos felices.

Justica: "Justicia". Como expresa por leyes y gobiernos sensatos.

Laetitia: "Contentamiento, felicidad". Celebración del agradecimiento, generalmente por la solución de crisis.

Liberalitas: "Liberalidad". Dar generosamente.

Libertas: "Libertad" Una virtud a la que han aspirado todas las culturas.

Nobilitas: "Nobleza". Acciones nobles dentro de una esfera pública.

Ops: "Riqueza". Reconocimiento de la prosperidad del mundo romano.

Patientia: "Paciencia". La habilidad necesaria en momentos de tempestad y crisis.

Pax: "Paz". Una celebración de paz dentro de la sociedad y entre las naciones.

Pietas: "Piedad". Las personas prestando honra a los dioses.

Providentia: "Providencia". La habilidad de la sociedad Romana de sobrevivir a desafíos y manifestar un gran destino.

Pudicita: "Modestia". Una expresión pública contra la acusación de "corrupción moral" de la Roma Antiga.

Salus: "Salud". Preocupación con el bienestar y la salud pública.

Securitas: "Seguridad". Gobierno eficiente que lleve a la paz.

Spes: "Esperanza". Especialmente en tiempos de dificuldades.

Uberitas: "Fertilidad". Particularmente en relación a la agricultura.

Virtus: "Coraje". Especialmente de los líderes de la sociedad y del gobierno.


Estas virtudes eran muy bien vistas entre los romanos y se consideraba que cumplirlas era sinónimo de nobleza y valía.

Personalmente, considero que mantener unos valores en una sociedad tan perdida como la nuestra es sinónimo de fortaleza y honor, algo que desgraciadamente se está perdiendo. Seguir unos valores no es una cuestión divina, es una cuestión humana, que al fin y al cabo son con los que vivimos y lo que somos.


¡Gloria eterna a los dioses!

martes, 4 de enero de 2011

El politeísmo: pluralidad y hermandad

Actualmente, casi todas las religiones paganas reconstruccionistas son politeístas, aceptan la existencia de varios dioses y diosas y sus respectivos papeles. El politeísmo es una creencia que ve a los distintos dioses como entidades individuales que pueden ser llamadas y adoradas de manera separada. Hay que diferenciar el politeísmo de otras creencias como el animismo y el panteísmo. Estas creencias también son compartidas por algunas religiones paganas, pero son distintas al politeísmo.

El politeísmo tiene una cualidad que lo diferencia notablemente de otras creencias espirituales, y es el pluralismo que lo caracteriza. Si aceptamos el politeísmo como nuestra creencia estamos diciendo que no existe un único dios, que hay una multiplicidad de puntos de vista y que no existe una verdad única.
Estas ideas pueden chocar mucho a personas que recién empiezan a conocer el paganismo porque vienen con una mente de creencias absolutistas: "O todo blanco o todo negro". El politeísmo acepta que no hay verdades absolutas, nuestros dioses son constantemente puestos a prueba por cosas que también nos afectan a nosotros, como la ética y el relativismo de las ideas. Los conceptos absolutos y las verdades únicas son propias de los monoteísmos, que afirman que sólo existe un dios, y por lo tanto, una única verdad y forma correcta de ver el mundo. Esto no es propio del paganismo.

Un ejemplo claro de la tolerancia la encontramos en el Imperio Romano. Roma, al conquistar tierras, buscaba expandir su poder y su territorio, no buscaba imponer su religión y sus creencias. Cuando los romanos llegaban a un lugar impusieron su forma de política y sus leyes, pero aceptaron las prácticas religiosas de los distintos pueblos siempre y cuando no violaran las leyes establecidas. La religión romana era un culto muy ligado a la política y todas las ciudades romanas estaban obligadas a seguir el culto a los dioses romanos al margen del resto de prácticas que pudieran tener, pero no se obligó a abandonar unos dioses en pos de otros, puesto que se aceptaba la pluralidad de lo divino.
Otro ejemplo de la aceptación de la pluralidad del politeísmo la encontramos en la misma Pax Deorvm romana. Los romanos estaban seguros que si habían logrado una expansión tan notable era porque los dioses les habían ayudado y estaban congraciados con ellos. Es sabido que los romanos antes de atacar alguna ciudad invocaban a los dioses que allí se adoraban para que fueran propicios al ejército romano. A cambio, los romanos prometían ofrecerles un mejor culto que el que ya recibían. Esta manera de llamar a los dioses de otros pueblos es una manera muy evidente de aceptar la pluralidad, de saber que la existencia de mis dioses no niega los tuyos.

El politeísmo rara vez es visto como algo absolutista, es decir, creer que un determinado panteón de dioses es el único existente. Este hecho no era muy común en la antigüedad y de hecho, normalmente se consideraba que los dioses de los otros pueblos no eran falsos, eran los mismos que los propios pero adorados de distinta forma y con distinto nombre. A este hecho se le llama interpretatio romana, porque fueron los romanos los que más acostumbraron a hacerlo. Los romanos también asimilaron y sincretizaron muchos dioses de otras culturas por la similitud existente con los del panteón romano.

En conclusión, el politeísmo es una creencia que no acepta la verdad como algo único, es capaz de aceptar la pluralidad y la diversidad y sabe, y bastante más que otras creencias exclusivistas, respetar los distintos credos y religiones.

Mis dioses son sagrados, los tuyos también, y por lo tanto deberíamos ser hermanos, no enemigos. Ojalá que los paganos que lean estas líneas reflexionen sobre la hermandad entre iguales.


¡Gloria eterna a todos los dioses!

domingo, 2 de enero de 2011

Jano, el dios bifronte


Ianuarius, Enero, es el mes del año dedicado a Jano, el dios bifronte. Por ese motivo, la primera entrada del año se la dedico a este dios, para honrarle y que nos abra las puertas de este año otorgándonos prosperidad y felicidad.


Jano es el dios romano de las puertas, los inicios y los finales. También es considerado dios de la arquitectura y la astronomía. Sus atributos son dos llaves y el bastón. El mito nos narra que Saturno, tras ser expulsado por Júpiter, fue a refugiarse al reino de Jano y Saturno, en agradecimiento, le otorgó la capacidad de observar al mismo tiempo el pasado y el porvenir para así decidir siempre sabiamente.
A Jano se le dedican las Agonalias del día 9 de enero. En esta fiesta el rex sacrorum sacrificaba un cordero en honor a Jano. El solsticio de invierno y de verano también se consagran a Jano, puesto que sus dos caras miran a las dos "puertas" del año. Como dios de de los solsticios y las puertas celestiales, se le consagra el solsticio de verano, llamado Ianua Inferni (Puerta del infierno y de los hombres); y se le consagra el solsticio de invierno, llamado Ianua Coeli (Puerta del cielo y de los dioses).
Como dios bifronte, Jano observa todas las idas y venidas, guarda las puertas, los inicios y finales. Como dios de las iniciaciones, Jano contiene un simbolismo muy profundo. Es un dios capaz de mirar hacia dos sitios a la vez, de ver occidente y oriente, de estar constantemente avisado de lo que sucede. Pero también es un dios que ve el pasado y el futuro, que sabe todo lo que ha pasado y lo que pasará, que sabe tomar decisiones sabias, o al menos, decisiones acertadas. Según Ovidio, Jano es el dios encargado de custodiar el universo, puesto que es el encargado de mantener la armonía y los ritmos de éste, ya que una cara mira hacia un lado y otra hacia el opuesto. Jano es capaz de hacer lo que todo lider sabio debería, saber mirar las dos caras de todo, saber que todo y todos tenemos dos caras, dos facetas que deben ser miradas y estudiadas para alcanzar la sabiduría.

A modo de reflexión, añado los versos de una canción de un grupo que me encanta:

"Cuando oigas a un niño preguntar, ¿por qué el sol viene y se va? Dile porque en esta vida no hay luz sin oscuridad".


¡Gloria a Jano, dios de los finales!

¡Gloria a Jano, dios de los principios!


¡Feliz año nuevo a todos!